MIEL DE AGAVE. Orgullosamente mexicana.


Miel agave

 

La Miel de Agave, se ha impuesto como una alternativa natural para endulzar alimentos y bebidas, la miel es un derivado de los carbohidratos presentes en la planta del agave por lo que lo convierte en un alimento orgánico libre de conservadores y procesos industriales complejos.


 

¿De dónde viene la miel de agave?

Como el nombre lo indica, la miel se extrae de la planta del género Agave, mejor conocida como la “planta tequilera” seguro que la conoces, esta planta posee más de 100 especies diferentes en México y a su néctar se le conoce como “aguamiel”  a partir de él se obtiene el jarabe de agave.

Según la Norma Mexicana NMX, 2008 (NMX-FF-110-SCFI-2008) el jarabe de agave azul es una sustancia dulce, natural, producida al romper las moléculas de fructanos componente principal de la miel; la norma indica que el producto no debe contener aditivos alimentarios, almidones, melazas, glucosa, dextrinas u otros azúcares de otro origen, por lo que suponiendo los productores cumplan dichos parámetros se obtendría un producto completamente orgánico.

 

aguamiel

 


¿Qué son los fructanos?

Los  fructanos son moléculas de fructosa, son el carbohidrato de reserva que contiene la planta de agave, al ser un carbohidrato proporciona un sabor dulce de manera natural.

Lo interesante es que su uso data desde la época prehispánica, dónde lo utilizaban como saborizante en algunos alimentos y bebidas; últimamente en nuestra búsqueda de alimentos más naturales el uso de la miel de agave se ha vuelto más común y por lo mismo ahora es más comercial como un buen sustituto de azúcar.


¿En verdad es buena para la salud?

Diversos estudios han experimentado con el uso de la miel de agave y destacan que bajo las condiciones adecuadas como usar una porción pequeña y en personas que no presenten alteraciones o complicaciones causadas por el excesivo consumo de azúcares, beneficia de dos maneras la salud.

 

  1. POSEE UN BAJO ÍNDICE GLUCÉMICO.
Este indicador nos ayuda a identificar la rapidez con la que un azúcar se absorbe a nivel intestinal y pasa  al torrente sanguíneo en una escala de 1 a 100, entre más bajo sea el índice glucémico de un alimento es mejor; la miel de agave posee un índice glucémico  de 15, mientras que el azúcar de mesa que posee un índice de 68, esto debido a su alto contenido en fructosa y no glucosa. Por lo tanto, la miel de agave previene elevaciones de la glucosa en la sangre de manera repentina, sin embargo su consumo como cualquier otro azúcar debe ser moderado.
  1. RICO EN FRUCTOOLIGOSACÁRIDOS.
También conocidos como PREBIÓTICOS, ellos son el alimento de las bacterias probióticas que viven en nuestro intestino, por lo tanto el consumo de la miel favorece el buen funcionamiento del sistema intestinal, la mayoría de los estudios científicos han experimentado con el uso de la miel de agave como agente prebiótico obteniendo resultados satisfactorios respecto a su capacidad para mejorar la flora intestinal.

 

¿A qué sabe?

Existen dos variedades de miel de agave la clara y oscura. La miel clara es de sabor más suave y neutro, este tipo de miel es la recomendable, ya que la miel oscura es menos filtrada por lo que su  sabor es más fuerte e incluso en ocasiones se compara por su aspecto con la miel de maple.

 

MIEL DE AGAVE VS  MIEL DE MAPLE.

La miel de agave posee un pH promedio de 4 (ácido), contiene en mayor cantidad fructosa, fructoligosacáridos  y muy poca cantidad de glucosa

La miel de maple o maíz son más ácidas (pH promedio de 3), son ricas en glucosa, fructosa y monoligosacáridos, los cuales poseen índices glucémicos mucho más altos y no contienen bacterias prebióticas.


 

¿Qué te parece, te animas a probarla?  


 

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